jueves, 20 de febrero de 2020

EL PERIODISMO EN PICADA, VICKY DAVILA - SEMANA



DICEN QUE EL QUE SE ENOJA PIERDE...

Decía Laureano Gómez Castro (Laureano Eleuterio), que a la gente hay que creerle (Pero admite prueba en contrario), y en ese contexto, podríamos aceptar que Vicky Dávila (Victoria Eugenia Dávila hoyos), en verdad, si es una periodista, o comunicadora social, para el caso es lo mismo, porque en el presente, en ambos eventos, no deja de ser una vergüenza, e indigno, como, lo anotara, ANGELA PATRICIA JANIOT, colombiana, vinculada con la prensa internacional, al pelar lo peor del cobre, que en ella ya se avistaba en anteriores salidas en falso.
Pretender disculparse, increpando con nuevos soterrados insultos, al vocero de prensa de la Casa de Nariño, no es más que mostrarle al mundo, hasta donde hemos llegado con la pernicia informativa, que so pretexto de la libertad de prensa y de expresión de los medios, éstos pueden mancillar honras y mutilar dignidades. La Libertad de prensa o de información, o de lo que la quieran llamar tiene límites impuestos por el Código Deontológico del Periodista, y por la misma constitución y leyes de nuestra República.
Aludir para defender su postura vulgar indefendible, a dineros del narco tráfico, recibido por periodistas durante el gobierno del apátrida de JM SANTOS, denota, lo inmoral que se es en el ejercicio periodístico, y la moral Maniquea, para exigir, decir y hacer, cuando, ni DICEN, NI HACEN.
¿Quiénes son los periodistas, en mermelados con dineros del narco gobierno de santos (según ella), que vendieron su conciencia (no aludo a la ética, por cuanto, no puede haber ética, sin conciencia), para llamarlos a responder en juicio criminal, teniendo en cuenta que el ordenamiento jurídico es ERGA OMNES, y se aplica a todo el mundo, incluso, a aquellos que hacen la norma, y los que tienen el deber de defenderla.
Las declaraciones de la Dávila, no son de poca monta, y si ella sabe, está cometiendo un delito por OMISIÓN DE DENUNCIA.
Los colombianos, estamos al tanto de la certidumbre de lo expuesto, por la persona en cuestión pero los que tienen la prueba de estos nefastos hechos, no la sueltan, y por una razón sencilla y elemental..."Entre bomberos, no se pisan las mangueras..."
Pero no sería justo, ni tampoco honrado y ético, escribir, sobre este bochornoso tema, sin aclarar, que hay periodismo serio, y comprometido, dignos de todo crédito y respetabilidad, a los cuales no aludo en primera persona, para no herir susceptibilidades, de otros, a quienes en una omisión involuntaria, no mencionase.
Sin pretender mostrarlos como un paradigma de referencia, ni ser contradictorio con lo antes anotado, no podría dejar de exaltar, lo que para mi, resulta ser un orgullo, sin menoscabar los demás muy buenos, que también los hay, y lo que me siento honrado, con periodistas de la talla de un Raúl Emilio Tamayo Gaviria, Ana Mercedes Gómez Martínez, Juan Gómez M., Juan Gossaín, Luis Andrés Pardo Agudelo, Nacho López, entre otros.
Sé que los buenos son más, pero los malos hacen más bulla, y se aseguran de trascender en el mal, a niveles, incluso de la misma SIP, que de allá, acá, los hemos tenido.
Para terminar, consciente que el tema que se aborda es in extenso, y lo que aquí se trata, es tan solo un paliativo, informativo y de claridad, es importante ACLARAR:
La misma prensa involucrada con este tipo de felonías periodísticas, trata de minimizar, lo aberrante y espeluznante presentación de VICTORIA EUGENIA DÁVILA HOYOS - VICKY DÁVILA -, con pretender sintonizar, este bochorno, para el olvido, incluso de cualquier memoria histórica, anotando que "La periodista que tuvo un duro altercado con el vocero de la Casa de Nariño..."
Y esto, así expresado, es FALSO DE FALSEDAD ABSOLUTA. El vocero de la Casa de Nariño, no confrontó NUNCA, a la energúmena entrevistadora, si es que a esto se le puede llamar entrevista, el señor #HassanNassar, nunca interpeló, para confrontar, tamaña afrenta.
GUARDÓ PRUDENTE Y DECENTE SILENCIO.
"Con la vulgaridad no se conversa. (IDBR).
Febrero 19 de 2020